1. Deshuesar las ciruelas y ponerlas a remojo toda la noche en el doble de su volumen de té tibio.
2. Poner las ciruelas en un olla con el té del remojo, añadir el azúcar y cocinarlas lentamente 10 minutos hasta que estén tiernas.
3. Retirarlas del fuego, escurrirlas y reservar el jugo. Pasarlas por el colador chino o un prensa puré a un cuenco, añadirles el Oporto y reservarlo.
4. Poner 200 ml. del caldo de las ciruelas en un recipiente y añadirle la gelatina. Dejarlo en remojo 5 minutos.
5. Ponerlo a fuego bajo sin revolver, durante unos 3 minutos para que se disuelva bien la gelatina.
6. Añadir el puré reservado anteriormente y probarlo, añadir más azúcar si fuera necesario y dejarlo enfriar.
7. Antes de que cuaje, montar un poco la crema de leche e incorporarla al puré con movimientos suaves y envolventes.
8. Montar la clara a punto de nieve y añadirla a lo anterior del mismo modo.
9. Pasar la mousse a 6 copas de postre y esperar a que cuaje, unas 2 horas, aunque pueden dejarse de un día a otro.
10. Poner encima un poco de crema de leche montada y decorarlo con cáscara de naranja escaldada.
Las ciruelas pasas aparecen frecuentemente en la cocina danesa y este mousse está entre los postres más clásicos del repertorio danés. las ciruelas pasas hechas puré quedan muy espesas y por ello no es necesario añadirles yemas ni la cantidad de nata que se especifica para la receta de los mousses.