1. Tamizar el azúcar glas.
2. Batir la clara y añadir poco a poco, sin dejar de batir, 225 g. de azúcar glas hasta que quede perfectamente mezclada.
3. Añadir unas gotas de esencia de menta.
4. Dividir esta mezcla en dos mitades y añadir a una de ellas solamente un poquito de colorante verde. Agregar el azúcar glas sobrante a esta mitad para que recupere su consistencia.
5. Extender una hoja de papel encerado en una bandeja para hornear. Llenar una manga pastelera con las mezclas cada una por aparte y formar pequeños círculos de 12 mm.
6. Llevar al horno hasta que se sequen de 15 a 30 min a 300 ºF. Revisando continuamente para que no se quemen.
9. Poner las cremitas en una bombonera.
Pase después de la cena estas cremitas de menta en vez de las clásicas pastas o bombones. no aumentan el nivel de colesterol como el chocolate.